martes, 12 de enero de 2010

Noches descalza

Llovía, no era raro en aquella ciudad llena de cementerios y lugares los cuales el sol nunca acariciaba. Decidió Alicia que era hora de dar un paseo. Descalza por la calzada. No había nadie por aquellos lugares. Lo único que le silbaba al oído era un viento helador de Enero. Le contaba tantas cosas... Nunca se sentía sola en aquella época del año. Siempre tenía algo que contarla.
La noche calló. Alicia no veía sus pies en la oscuridad. Sabía que aquel día, con su vestido verde esmeralda, iba a ser más largo de lo que esperaba.

Y una gota calló del cielo, y un aullido marco el inicio de la caída del ocaso.

2 comentarios:

  1. La lluvia siempre tiene más que un mero significado meteorológico :)
    ¡Un beso!

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  2. Y entonces, Alicia debió de aprender a ser temerosa y reirse mientras daba vueltas en la lluvia cantando como una idiota.

    Me parece una buena continuación ^^

    Yo también te sigo!

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